Imponente Parque Nacional Talampaya

Un desierto rojo de paredones que se pierden en el horizonte. Rocas moldeadas por la naturaleza durante millones de años. Aquí habitaron los dinosaurios más antiguos.

El Parque Nacional Talampaya, declarado Patrimonio de la Humanidad junto a su vecino sanjuanino, el Parque Provincial Ischigualasto, se encuentra ubicado en el centro-oeste de la provincia de La Rioja, a 231 km de la capital riojana y a 74 km del pueblo de Villa Unión. Bello y misterioso desierto rojo, brotó de las profundidades de la tierra cuando surgió la Cordillera de los Andes. Ocupa una superficie de 215 mil hectáreas y posee una de las formaciones naturales más atractivas de la Argentina: el Cañón del Talampaya. Hace 250 millones de años fue reino de los dinosaurios – aquí se encontraron los restos fósiles del Lagosuchus Talampayensis, uno de los primeros dinosaurios que habitaron la tierra-; luego, fue suelo de humanos. Los dinos dejaron sus huellas en las rocas. También los hombres –de las culturas Diaguita y Ciénaga-, que grabaron petroglifos entre los siglos III y IX d.C.El Talampaya se recorre exclusivamente con guía autorizado. La aventura puede vivirse a pie, en bicicleta y/o en vehículo 4×4. Las caminatas guiadas se realizan por circuitos de entre 3 y 4 horas de duración. En bici, la guía siempre presente de las inmensas paredes rojas vuelven el camino una aventura conmocionante. En vehículo la experiencia llega a los sitios más extraños.

El principal atractivo es el Cañón de Talampaya -‘tallado’ sobre el escenario de la Sierra de los Tartajos-, luce unos 3 km de extensión y paredones que llegan a los 150 metros de altura. Aquí se observan curiosas figuras esculpidas por el agua y el viento a lo largo de los siglos. Entre ellas: la Chimenea, el Monje (de 53 metros de alto, está cerquita de El Tablero de Ajedrez), el Ascensor, los Cajones y la Catedral (un paredón rocoso de 120 metros de alto, cierra el recorrido ciclístico que transita el Cañón). Igualmente interesantes son los circuitos alternativos: Ciudad Perdida y Arco Iris, programas que se recorren durante 5 a 6 horas por lechos de ríos secos, dunas rojizas y pampas de arena pobladas de guanacos.

En las noches de luna llena, los guías de Talampaya invitan a una excursión definitivamente asombrosa.

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