Abriendo el recorrido del Dakar en las calles porteñas

Ya se palpita en Buenos Aires la vibrante edición 2016 del Dakar. El verano en la ciudad permite disfrutar de la largada de los motores más importantes del mundo mientras conocemos los imperdibles rincones porteños probando sabores y caminando por sus calles.

En las inmediaciones del predio de Tecnópolis, donde comienza la aventura, abundan los parques para descansar en las tardes de Buenos Aires, bajo la sombra de sus bosques. En el corazón del barrio de Urquiza y Saavedra, se puede recorrer en bicicleta o caminando el gran parque General Paz, el parque Saavedra y el parque Sarmiento. Allí se encuentra un gran circuito deportivo para hacer ejercicio, un lago con árboles de eucaliptos y distintos espacios para comer al aire libre, con parrillas y servicios de bar donde degustar distintos bocados de carnes y bebida fresca.

mates - cred Paolo Petrignani

El recorrido por los bosques porteños para disfrutar del fresco en verano puede continuar entre las grandes arboledas del clásico barrio de Palermo, donde se pueden compartir paseos en bote por los lagos, caminatas por los senderos peatonales, autocine y paseos en bicicleta. El Rosedal ofrece una gran diversidad de mágicas flores de todas partes del mundo y el Jardín Botánico sorprende con la exhibición de muchas de las especies de árboles que se encuentran en las calles y avenidas de Buenos Aires, formando sus clásicos paisajes que combinan lo urbano con verdes jacarandás y magnolias en flor.

El Planetario nos abre las puertas del aire con una gran proyección audiovisual de las estrellas que pueden verse en el cielo porteño. Durante todo el año se pueden apreciar distintos recorridos guiados, observaciones telescópicas y diversas obras para grandes y chicos.

El patrimonio arquitectónico y cultural de esta zona se completa con las imperdibles escalinatas de la Facultad de Derecho, la gran Biblioteca Nacional Mariano Moreno, el Centro Cultural Recoleta, junto a la capilla y al histórico Cementerio y el Museo de Bellas Artes. En estas calles se pueden alternar distintos paseos al aire libre con grandes ferias de compras, artesanías regionales y restaurantes de variados sabores, donde degustar todo el año clásicas empanadas argentinas, vinos cordilleranos y sabores de todo el país.

Siguiendo el camino del Río de la Plata, el gran testigo de la historia de Buenos Aires, se puede recorrer el sur de la ciudad, en una inolvidable caminata por el barrio de La Boca, entre callecitas empedradas, fachadas coloridas y restos de antiguos barcos del puerto que completan el paisaje de la ribera. En la Usina del Arte se puede disfrutar de distintos ciclos de música argentina, encuentros de tango, muestras culturales y diversas obras del mundo.

Muy cerca, en el corazón del barrio de San Telmo, los secretos de la antigua ciudad, con sus sonidos y antigüedades, pueden descubrirse entre sus grandes galerías, en las milongas de la Plaza Dorrego y en las pintorescas casonas y bares de la calle Defensa. Caminando hacia la Plaza de Mayo, se puede visitar la antigua Catedral de Buenos Aires y el clásico Cabildo porteño, donde se ofrecen deliciosos cafés y dulces para merendar al aire libre en los grandes patios coloniales.

Por la Avenida de Mayo, los sabores se entremezclan y la oferta gastronómica de la ciudad se funde con las más pintorescas esquinas: allí nos esperan las clásicas pizzas porteñas, las parrilladas con carne asada y los grandes teatros de Buenos Aires.

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